sábado, 31 de mayo de 2014

Ay, Teseo...!!!

Según el mito, el barco en el cual volvieron desde Creta, Teseo y los jóvenes atenienses, lo conservaron por muchísimos años.
Retiraban siempre las tablas estropeadas y las reemplazaban por nuevas.
Se plantea así, una duda filosófica: si a un barco se le reemplazan, una a una, sus partes... sigue siendo el mismo barco?

Ay, Teseo!! Heme aquí, volviendo a navegar, desde otro puerto y con distinto paisaje.
Intento otra vez, recorrer los mares bravíos de la blogósfera, e invoco tu protección en este desafío!!!

De la vieja tripulación, sólo hemos quedado mi grumete Charly y yo.
Aunque se ha sumado la marinera Morocha, no estimo que ella tenga grandes intenciones de colaborar en la tarea, como no sea para cazar moscas...

Estoy aquí. Como tu barco, soy otra y soy la misma.

La sal y el tiempo han carcomido algunas partes y he tenido que reemplazarlas.
Peste, muertes, orfandad, piratería, tormentas y tsunamis, han hecho lo suyo.
Aún así conservo la misma sonrisa y el mismo corazón pespunteado.

Vuelvo a escribir, a buscar compañeros para esta travesía.

Bienvenidos a mi barco!!!